viernes, 13 de mayo de 2011

Se rompió la cadera

Como católica practicante, uno de sus lugares habituales es la iglesia y precisamente allí es donde se cayó y se rompió la cadera. Fue un traspié al bajar la escalera porque, como siempre, quería ayudar en todo. Al igual que a otros tantos ancianos, la operaron para ponerle unos clavos y tuvo que pasar unos meses de reposo. Al principio no podía caminar, luego tenía que empezar a dar unos pasos con ayuda de un andador y, finalmente, ya podría hacerlo sola.

Muchas personas mayores tras esta experiencia no vuelven a andar ya que temen la caída pero ella, esta vez gracias al Alzheimer, se recupero bastante rápido. Sí, digo gracias al Alzheimer porque fue este mal quien le hizo olvidarse de todo y no recordar lo que había pasado.

Esta falta de memoria durante el mes que tuvo que estar sin moverse fue un problema ya que se quería levantar porque no se acordaba de que no podía. Pero luego, a la hora de comenzar a caminar fue una ayuda ya que no se acordaba de que se había caído y no temía por ello. Así que la perdida de memoria algunas veces ayuda.

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