lunes, 23 de mayo de 2011

Mis complementos

Ya os conté como es el momento ducha y después, pero aún no os dicho nada sobre sus complementos. Hay ciertas cosas que siempre lleva como las gafas, una cadena con una cruz y los pendientes. Bien, pues cada una de ellas se pueden convertir en un quebradero de cabeza.

Las gafas, que, como ya sabéis, son 'nuevas', siempre están perdidas. Cada vez que se las quita no sabe donde las deja. En general, las tiene puesta todo el día, sólo se la quita dos momentos para ducharse y para dormir y después nunca las encuentra. Intentamos que siempre las deje en el mismo sitio con la intención de que cree una rutina y así sepa donde pueden estar pero ni se acuerda de ponerlas en ese sitio ni se acuerda de dónde las puso, incluso a veces ni se acuerda del sitio.

La historia se repite con los pendientes y la cadena. Estos sólo se los quita para la ducha (duerme con ellos) y los suele dejar con las gafas así que tampoco se acuerdan de donde están.

La segunda parte es que a veces los encuentra pero se pone las gafas y no se acuerda de ponerse lo otro y cuando pasa un rato dice: ‘Uff! Ya perdí los pendientes’. Entonces le decimos: ‘No, te los quitaste para ducharte. No los dejaste con las gafas?’ Su respuesta suele coincidir: ‘No, yo me he puesto las gafas pero allí no había nada más’.

Lo cierto es que allí estaban y allí están pero su memoria a corto plazo tiene realmente poca capacidad por lo que ya estamos los demás para recordárselo aunque a veces nosotros seamos quienes acabamos locos.

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