domingo, 10 de enero de 2016

Hablando, se pasa el día y la noche hablando

Igual que hay días buenos y días malos, hay días silenciosos y días en los que no para de hablar. Cuando esto último ocurre, no calla ni durante el día ni durante la noche. Ella misma mantiene conversaciones con sí misma o con gente imaginaria. El tono de voz suele variar... a veces da voces y otras casi habla en un murmullo pero la cuestión es que no para.

Lo bueno de estos días es que igual que habla sola, también es capaz de hablar con nosotros o respondernos a preguntas que en otras ocasiones contesta con un gesto. Los días de charla, se puede incluso mantener una "conversación" con ella e incluso es más consciente de lo que la rodea: quién entra, quién sale, qué pasa en la televisión, qué hacemos, qué lleva puesto...

Estos días hablando a veces son varios seguidos e incluso una semana sin parar, siempre pensamos que durante la noche se cansará y acabará durmiendo pero no suele ocurrir. También pide más agua porque se le seca la boca.

Lo que sí está claro es que tanto en silencio como cuando habla, siempre mantiene su personalidad y sus modales. Siempre ha sido una persona muy educada y preocupada por los demás y eso también se refleja en esas charlas y conversaciones a solas.

Eso sí, siempre después de tantas charlas vienen días de silencio absoluto y muchas horas de sueño. Y es que el Alzheimer tiene muchas etapas y dentro de las fases distintos momentos.

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